¡Qué tiempos aquellos!
"-¿Te acuerdas de aquel tiempo, cuando las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico..."Pito pito gorgorito... dónde vas tú tan bonito?...A la hora de la verdad era...pim pom fuera!"?
-Se podían detener las cosas, cuando se complicaban, con un simple: "No ha valido" o “cruci”
-Los errores se arreglaban diciendo simplemente..."¡Empezamos otra vez!"
-Las discusiones terminaban con un...: "¡¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeen!!!" o con el “un, dos, tres, pies!”
-El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100
veces: "No debo..."
-Tener mucho dinero sólo significaba poder comprar más casas jugando al Monopoly, o comprarte un helado... o una bolsa de chucherías a la salida del cole...
-Hacer una montaña de arena podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde...
-Siempre había una forma de salvar a todos los amigos...bastaba con un grito de..."¡Por mí! ¡Por todos mis compañeros y por mí primero!"
-Te encantaba ser el más pequeño, para ser cascarón de huevo y no tener que ligarla jugando al escondite o al pilla-pilla...
-No era raro que tuvieras dos o tres mejores amigos...
-"ES MUY VIEJO" Y así te referías a cualquiera que tuviera más de 20 años.
-Siempre descubrías tus más ocultas habilidades a causa de un: "¿A que no haces esto?"
-Nunca había nada más guay y prohibido que jugar con fuego...A pesar de que algún mayor te dijera: "Te vas a hacer pis en la cama…"
-"¡¡¡TONTO EL ÚLTIMO!!!" Era el grito que nos hacía correr como locos... hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho...
-El polis y cacos era solo un juego para el recreo y, por supuesto, era mucho más divertido ser ladrón que policía...
-Los globos de agua... eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
-La desilusión... era sólo haber sido elegidos últimos para el equipo del cole...
-La red de una cancha de tenis era de la altura perfecta para jugar al voley... las reglas no importaban demasiado...
-Los hermanos y primos mayores eran el peor de los tormentos, pero también los más celosos, fieles y feroces protectores. (¡Qué haríamos sin ellos!)
-Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en navidad, ni las monedas o billetes que nos dejaba el ratón Pérez bajo la almohada...¡¡¡Y TODO A CAMBIO DE UN DIENTE DE LECHE!!!!
-"GUERRA" Sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...Pues la guerra era algo que había sucedido antes de que naciéramos, y nunca más volvería a suceder...
-Los helados, por supuesto, constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales...
-Tu bici se transformaba en una poderosa super moto con sólo poner unos cartones pintados alrededor de su cuadro... o chapitas destellantes entre los radios de las ruedas...
-Quitarle los ruedines significaba un gran paso en tu madurez....
-Cambiar cromos de fútbol o de la sirenita en el patio del colegio... Cuando eras de los más pequeños, siempre aparecía un mayor que te daba 10 por 1 tuya, y ya te dejaba contento para 1 semana... claro que tú no sabías que esa tuya era la más difícil del álbum...
-Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos entretenía durante horas... hasta que venían a avisarnos de que teníamos que irnos, y llorábamos desconsolados...
-Atar la comba a la pata de un banco...para que sólo uno de nosotros tuviera que sujetarlo y así poder jugar...
-Cruzar la comba mientras se saltaba era todo un logro...
-Coger trozos de escayola de las cubas y dibujar “el avión” en el suelo para jugar...era maravilloso...
-Dar de comer a las palomas... Jugar con el barro... o simplemente bajarte tu nuevo balón de fútbol o tu nueva barbie super modelo era lo más placentero...
-Saberte la coreografía de XUXA y bailarla con tus amigas o comentar el último capítulo de "CAMPEONES" e intentar imitar la "Catapulta infernal" con tu mejor amigo...
-Sentarnos frente al televisor...a las 5 en punto con los ojos desencajados y ver "Barrio sésamo"
-Creerte superman o supergirl...y ponerte el "babi" del cole a modo de capa mientras subías en cualquier escalón y deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos...
-El romper con aquella primera novia o novio que tenías desde parbulitos no era nada más que "no juego contigo más", y volvías en el siguiente recreo a hacer dibujos con ella o él.
Todas estas simples cosas... nos hacían felices: no necesitábamos nada más.... un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...
Si podéis recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente habéis estado vivos, que habéis tenido una infancia feliz... y que el niño que todos llevamos dentro aún está vivo..."
Este e-mail ha dado vuletas y vueltas y más de una vez me ha llegado. Cada vez que lo leo me hace pensar en mi infancia. Verdaderamente, fue feliz. En un sitio como este y en una familia como la que me tocó, habría sido realmente difícil no tener una infancia feliz. Recuerdo bien lo que dice este mail, que alguien con mis mismos recuerdos escribió, tal vez modificando pequeños detalles, pero al fin y al cabo, el mismo sentimiento. Recuerdo cada día llegar a casa, tirar la mochila e irme corriendo a jugar dos partidas de cartas con mi abuela, que no una; esperar fervientemente a que llegaran mis primos como todas la semanas para poder jugar a la galleta o a países y esas cabañas que hacíamos cada sábado en el árbol del jardín, las primas y yo teníamos preparadas ya las cuerdas y telas para poder montar cada semana la cabaña y allí nos tirábamos toooooda la tarde, hasta que se oía el grito de una de las madres: "niiiiiiños, a casa" menos mal, ya ni veíamos! Y en el cole, nos inventábamos miles de juegos con los que se nos pasaban volando esas dos horas de recreo, aunque nunca faltaba la comba y más mayorcitya, el rescate!! Pero sin duda, lo más divertido era saltar en la cama. Compartía cuarto con mis hermanas y resultaba realmente fascinanate descubrir la voltereta como manera de bajar la litera. Me encantaba cuando llegaba mi padre y me ayudaba a sacar mi cama de debajo de la litera, salía tan rápido!! yo sola taradaba mucho más... Mi padre era, y es, ese señor gordo y con bigote que siempre me compraba los polos que quisiera, y me tumbaba encima de su barriga para ver la tele, por supuesto, era mucho más cómodo que el sillón! Mi madre era, y es, la que siempre sabe todo, dónde está todo, cómo se hace todo, fascinante. Ella era la que me daba la colleja pero también a la que acudía cuando me hacía una herida... vamos, una madre en condiciones!
Una infancia feliz se nota en el carácter, está esa alegría y ese recuerdo que hace que te dé un vuelco el corazón cuando un olor o una melodía te lleva a él.
Definitivamente, la infancia representa años felices, ahora está en nuestras manos el decidir si de adultos vamos a ser así de felices. El niño que dicen que está en cada adulto tiene que recordar esa inocencia, esa alegría, esa ingenuidad y sobre todo, esa felicidad, para ayudarnos a superar los problemas que la vida "adulta" nos plantea.
-Se podían detener las cosas, cuando se complicaban, con un simple: "No ha valido" o “cruci”
-Los errores se arreglaban diciendo simplemente..."¡Empezamos otra vez!"
-Las discusiones terminaban con un...: "¡¡¡Bieeeeeeeeeeeeeeen!!!" o con el “un, dos, tres, pies!”
-El peor castigo y condena era que te hicieran escribir 100
veces: "No debo..."
-Tener mucho dinero sólo significaba poder comprar más casas jugando al Monopoly, o comprarte un helado... o una bolsa de chucherías a la salida del cole...
-Hacer una montaña de arena podía mantenernos felizmente ocupados durante toda una tarde...
-Siempre había una forma de salvar a todos los amigos...bastaba con un grito de..."¡Por mí! ¡Por todos mis compañeros y por mí primero!"
-Te encantaba ser el más pequeño, para ser cascarón de huevo y no tener que ligarla jugando al escondite o al pilla-pilla...
-No era raro que tuvieras dos o tres mejores amigos...
-"ES MUY VIEJO" Y así te referías a cualquiera que tuviera más de 20 años.
-Siempre descubrías tus más ocultas habilidades a causa de un: "¿A que no haces esto?"
-Nunca había nada más guay y prohibido que jugar con fuego...A pesar de que algún mayor te dijera: "Te vas a hacer pis en la cama…"
-"¡¡¡TONTO EL ÚLTIMO!!!" Era el grito que nos hacía correr como locos... hasta que sentíamos que el corazón se nos salía del pecho...
-El polis y cacos era solo un juego para el recreo y, por supuesto, era mucho más divertido ser ladrón que policía...
-Los globos de agua... eran la más moderna, poderosa y eficiente arma que jamás se había inventado...
-La desilusión... era sólo haber sido elegidos últimos para el equipo del cole...
-La red de una cancha de tenis era de la altura perfecta para jugar al voley... las reglas no importaban demasiado...
-Los hermanos y primos mayores eran el peor de los tormentos, pero también los más celosos, fieles y feroces protectores. (¡Qué haríamos sin ellos!)
-Nunca faltaban los caramelos que tiraban los reyes en navidad, ni las monedas o billetes que nos dejaba el ratón Pérez bajo la almohada...¡¡¡Y TODO A CAMBIO DE UN DIENTE DE LECHE!!!!
-"GUERRA" Sólo significaba arrojarse tizas y bolas de papel durante las horas libres en clase...Pues la guerra era algo que había sucedido antes de que naciéramos, y nunca más volvería a suceder...
-Los helados, por supuesto, constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales...
-Tu bici se transformaba en una poderosa super moto con sólo poner unos cartones pintados alrededor de su cuadro... o chapitas destellantes entre los radios de las ruedas...
-Quitarle los ruedines significaba un gran paso en tu madurez....
-Cambiar cromos de fútbol o de la sirenita en el patio del colegio... Cuando eras de los más pequeños, siempre aparecía un mayor que te daba 10 por 1 tuya, y ya te dejaba contento para 1 semana... claro que tú no sabías que esa tuya era la más difícil del álbum...
-Hacer cabañas con ramas cuando íbamos de excursión al campo nos entretenía durante horas... hasta que venían a avisarnos de que teníamos que irnos, y llorábamos desconsolados...
-Atar la comba a la pata de un banco...para que sólo uno de nosotros tuviera que sujetarlo y así poder jugar...
-Cruzar la comba mientras se saltaba era todo un logro...
-Coger trozos de escayola de las cubas y dibujar “el avión” en el suelo para jugar...era maravilloso...
-Dar de comer a las palomas... Jugar con el barro... o simplemente bajarte tu nuevo balón de fútbol o tu nueva barbie super modelo era lo más placentero...
-Saberte la coreografía de XUXA y bailarla con tus amigas o comentar el último capítulo de "CAMPEONES" e intentar imitar la "Catapulta infernal" con tu mejor amigo...
-Sentarnos frente al televisor...a las 5 en punto con los ojos desencajados y ver "Barrio sésamo"
-Creerte superman o supergirl...y ponerte el "babi" del cole a modo de capa mientras subías en cualquier escalón y deseabas con todas tus fuerzas poder volar como ellos...
-El romper con aquella primera novia o novio que tenías desde parbulitos no era nada más que "no juego contigo más", y volvías en el siguiente recreo a hacer dibujos con ella o él.
Todas estas simples cosas... nos hacían felices: no necesitábamos nada más.... un balón, una comba y dos amigos con los que hacer el ganso durante todo el día...
Si podéis recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente habéis estado vivos, que habéis tenido una infancia feliz... y que el niño que todos llevamos dentro aún está vivo..."
Este e-mail ha dado vuletas y vueltas y más de una vez me ha llegado. Cada vez que lo leo me hace pensar en mi infancia. Verdaderamente, fue feliz. En un sitio como este y en una familia como la que me tocó, habría sido realmente difícil no tener una infancia feliz. Recuerdo bien lo que dice este mail, que alguien con mis mismos recuerdos escribió, tal vez modificando pequeños detalles, pero al fin y al cabo, el mismo sentimiento. Recuerdo cada día llegar a casa, tirar la mochila e irme corriendo a jugar dos partidas de cartas con mi abuela, que no una; esperar fervientemente a que llegaran mis primos como todas la semanas para poder jugar a la galleta o a países y esas cabañas que hacíamos cada sábado en el árbol del jardín, las primas y yo teníamos preparadas ya las cuerdas y telas para poder montar cada semana la cabaña y allí nos tirábamos toooooda la tarde, hasta que se oía el grito de una de las madres: "niiiiiiños, a casa" menos mal, ya ni veíamos! Y en el cole, nos inventábamos miles de juegos con los que se nos pasaban volando esas dos horas de recreo, aunque nunca faltaba la comba y más mayorcitya, el rescate!! Pero sin duda, lo más divertido era saltar en la cama. Compartía cuarto con mis hermanas y resultaba realmente fascinanate descubrir la voltereta como manera de bajar la litera. Me encantaba cuando llegaba mi padre y me ayudaba a sacar mi cama de debajo de la litera, salía tan rápido!! yo sola taradaba mucho más... Mi padre era, y es, ese señor gordo y con bigote que siempre me compraba los polos que quisiera, y me tumbaba encima de su barriga para ver la tele, por supuesto, era mucho más cómodo que el sillón! Mi madre era, y es, la que siempre sabe todo, dónde está todo, cómo se hace todo, fascinante. Ella era la que me daba la colleja pero también a la que acudía cuando me hacía una herida... vamos, una madre en condiciones!
Una infancia feliz se nota en el carácter, está esa alegría y ese recuerdo que hace que te dé un vuelco el corazón cuando un olor o una melodía te lleva a él.
Definitivamente, la infancia representa años felices, ahora está en nuestras manos el decidir si de adultos vamos a ser así de felices. El niño que dicen que está en cada adulto tiene que recordar esa inocencia, esa alegría, esa ingenuidad y sobre todo, esa felicidad, para ayudarnos a superar los problemas que la vida "adulta" nos plantea.


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